miércoles, 19 de enero de 2011

Siboneyes


Los siboneyes o ciboneyes eran uno de los tres pueblos indígenas que habitaron la isla de Cuba en la época prehispánica, corresponden a la edad de la piedra y se sabe que al menos su presencia en la isla se comenzó a dar hace más de 4500 años, fecha de la que se tienen pruebas arqueológicas. Los siboneyes, al igual que sus antecesores los guanahatebeyes y sus predecesores los tainos, llegaron a las islas del Caribe en migraciones procedentes de la América continental. Si la primera ruta se supone que fue desde las penínsulas de Florida y Yucatán, la segunda, al igual que la tercera, tiene su procedencia en Sudamérica, en la desembocadura del río Orinoco y en el norte de Venezuela.

La segunda migración, la que llevó a los siboneyes a las islas del Caribe, comenzó hace unos 5.000 años aproximadamente, en el mesolítico tardío, y se asentaron en la costa norte del occidente y centro de Cuba, además de La Española y las Antillas Menores. Este periodo de la prehistoria en el Caribe se caracteriza por grupos de recolectores, cazadores y pescadores, dominaban el fuego y conocían el tallado de la piedra sílex.

Los siboneyes eran una cultura superior a la de los guanahatebeyes, sin embargo, no conocían ni la alfarería ni la agricultura, pero también meramente inferior a la de los tainos, con los que convivieron en paz, según los relatos de los conquistadores, y aunque sin esclavizarlos sí sometidos a estos, digamos que existía un trueque de intereses. Así mismo los cronistas de la época nos dejaron escrito que le llamaban "indios viejos", los describían como tristes, tímidos y muy pacíficos. Cuando se consumó la Conquista sus supervivientes se refugiaron en los cayos más aislados y en la península más occidental de la isla, Guanahacabibes.

Siboney proviene del lenguaje arahuaco de los indios del Caribe. Cibo significa "piedra preciosa" y ney "gente"; "la gente de la piedra preciosa o perla". Sus viviendas estaban ubicadas a las orillas de los ríos, pantanos, ensenadas y bahías, por lo que levantaban las chozas sobre troncos de madera. Su alimentación era similar a la de las poblaciones anteriores: recogían uvas de playa, mamey, saona, hicacos, guanábanas, corozos, yuca, guáyica, etc. Por los concheros o yacimientos de conchas encontrados y estudiados se sabe que comían cangrejos, peces de mar y ríos, ostras y otros caracoles marinos; al igual que otros animales como tortugas, jutías, iguanas y roedores menores.

Los siboneyes conservaron algunas técnicas paleo-indias en cuanto a la utilización de las lascas de silex y sobre eso desarrollaron una industria lítica más elaborada en la talla de las piedras, especialmente en formas simétricas con acabados apreciables. También fabricaron grandes y pequeños morteros, majadores cónicos, rectangulares y cilíndricos; así mismo hachas de piedra mariposoides y de cuello. Otros objetos de piedra, como bolas de diferentes tamaños y cetros o dagas, son asociados a sus prácticas ceremoniales o funerarias. Los siboneyes tenían en común con los otros grupos indígenas su organización gentilicia matriarcal y dividían el trabajo por sexo y edades; su religión era animista y culto a los antepasados.

1 comentario:

  1. Saludos. Interesante escrito. No obstante algunas de las crónicas de Cristóbal Colón, describen a los siboneyes como la etnia más primitiva de las Antillas Mayores y nunca he leido de que hayan poblado las Antillas Menores. Los yacimientos arqueológicos en las Antillas Mayores son de después de Cristo, no se de ninguno de 4,000 años de antiguedad comprobado. Gracias.

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