jueves, 3 de junio de 2010

Popolucas


El vocablo popoluca proviene de la lengua náhuatl y significa "tartamudo". Los antiguos componentes de este grupo étnico tuvieron una fuerte relación con los nahuas, durante el periodo Clásico, cuando la expansión de esta cultura por América Central. Como es lógico, también en esta parte del istmo mexicano dejaron su huella y una significativa presencia por casi todos los pueblos que encontraron en su avanzada hacia el sur, entre estas poblaciones se encontraban algunas popolucas como Pajapan.

Los asentamientos popolucas se vieron inmersos en una época comercial nunca conocida hasta entonces y por sus territorios se trazaban las más importantes rutas comerciales y culturales, una actividad que trajo consigo la diversidad cultural, otras variantes lingüísticas del popoluca y el náhuatl. Sus poblaciones se regían por los patrones de asentamiento correspondientes a los tiempos de los olmecas, por sus características y entorno ecológico, lo que indica la existencia de poblaciones dispersas y con baja densidad demográfica en cada una de ellas.

La bonanza que aportó el intercambio comercial favoreció la implantación del náhuatl y su cultura, en un área donde se veneraba al dios que presidía esta actividad comercial, llamado Yacatehcutli, que más tarde, en época de la colonia, acabó siendo sustituido por los cristos negros. No obstante, la diversidad étnica convivió y se fue afirmando sin afectar a las hegemonías de cada grupo, aún siendo dominados bajo control territorial.

De distinta manera sucedió en la época colonial, en la que se reforzó la nahuatlización debido a la política de congregación de los pueblos indios en la región del istmo, lo que perjudicó culturalmente a algunas comunidades popolucas. Tanto es así que, en 1599, existían poblaciones popolucas donde los hombres hablaban el náhuatl y las mujeres la lengua popoluca. No cabe duda que la colonia dañó las relaciones interétnicas de los popolucas, o al menos las volvió complejas, especialmente a partir del contacto con la trata de esclavos negros.
La época independiente no fue menos dañina en lo que a conservación de su cultura se refiere, durante este espacio de tiempo algunas poblaciones popolucas sufrieron otra nueva colonización de cultura diferente, en este caso fueron un grupo de colonos franceses los que se instalaron en los municipios de Acayucan, Huimanguillo y San Andrés Tuxtla.

Ya en el siglo XX, se dieron diversos movimientos poblacionales que originaron la creación de nuevos asentamientos y por lo tanto nuevos pueblos fundados. Estos movimientos fueron segmentando más si cabe a los componentes popolucas, en un contexto cultural predominado por el crecimiento mestizo, aunque si es verdad que a nivel local consiguen mantener un carácter propio y unificado, como es el caso de Soteapan o de Sayula. El pueblo popoluca se podría decir que es un ejemplo claro de convivencia en la diversidad étnica del espacio regional, en el que han sabido sobrevivir envueltos entre tantas influencias culturales.

Los popolucas se localizan especialmente en el sur del estado de Veracruz, México, en municipios como Acayucan, Hueyapan de Ocampo, Mecayapan, Pajapan y Soteapan. Sin embargo, en otros tiempos se extendieron hasta parte del estado de Tabasco. Geográficamente se encuentran ubicados en la zona fronteriza con Puebla, entre la Meseta Central-Río Papaloapan y el Altiplano del suroeste. Sus asentamientos siguen las redes fluviales que nutren al Papaloapan y hasta sus propias márgenes ribereñas.

Los popolucas se llaman así mismos hijos de Homshuk, "hijos del dios del maíz", y se aceptan más por el término popoluca que por el nativo núntaha'yi o el de anmati, dos palabras que denotan su filiación lingüística. Este grupo indígena ha tenido una compleja historia de relación con otros pueblos o culturas y han sido llamados de diferentes maneras, olmecas, zoquepopolucas y mixe-popolucas. Su lengua se sitúa dentro del grupo maya-totonaco, familia mixeana a la que también pertenece el zoque. Tanto su variante mixe-popoluca como zoque-popoluca nos llevan a antiguos nexos lingüísticos del sureste del país, lo que es lo mismo que al área mayense. Realmente se trata de cuatro lenguas distintas pero emparentadas. La variante zoqueana, relacionada con el zoque de Tabasco, Chiapas y Oaxaca, lo hablan los popolucas de Soteapan y Texistepec, en cambio, los popolucas de Ayula y Oluta hablan la mixeana, vinculada a los dialectos del mixe oaxaqueño.

Los popolucas son principalmente campesinos, aunque también se apoyan en la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres para su subsistencia. La mayoría de sus cosechas son para el autoconsumo, aunque también comercializan sus excedentes. Sus principales productos son: maíz, frijol y café, de menos relevancia son: el ajonjolí, caña de azúcar, arroz, calabaza, y frutales como plátano, papaya, piña, ciruela, capulín, mango y cítricos.
Entre sus piezas favoritas de caza se encuentran tepezcuintle, armadillo, conejo, temazate, tejón, jabalí y tigrillo; pescan róbalo, joule, sierra, huachinango, pez bobo, camarón y mojarra.

Las viviendas de esta etnia son a la manera tradicional, con paredes de tabla y techos de hojas de palma en las zonas bajas y zacate en las sierras. Actualmente son más los nuevos materiales los que demandan.

La religión católica es la que predomina entre la sociedad popoluca, sin embargo, aún mantienen algunas ceremonias de origen prehispánico, siempre con relación agrícola, la caza o la pesca. Veneran al Huracán, el dios del viento, y a Homshuk, el dios del maíz, entre otras deidades menores más.

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