domingo, 22 de noviembre de 2009

Cuicatecos


El origen del pueblo cuicateco se desconoce, sin embargo, se le ha relacionado con los grupos mixtecos por su idioma, por haber emigrado a esa región los grupos dispersos toltecas tras la caída de Tula en el siglo XI, derrotados por los chichimecas. Aunque todavía no se han estudiado en profundidad las ruinas arqueológicas del territorio cuicateco, sí se conocen algunos detalles referentes a la historia de este pueblo oaxaqueño, en especial las de Concepción Pápalo, Tecomavaca y Quiotepec. En este último lugar, son grandes fortalezas al parecer de origen tolteca, y en todas las zonas arqueológicas se han encontrado objetos de jade, obsidiana y oro, lo que parece confirmar la primera teoría o hipótesis. Aún así, no todo está claro, porque también los hay que discrepan de esa posibilidad por la razón de que sólo por el dominio que ejercieron sobre ellos imponiéndole su idioma no se les puede emparentar con la familia tolteca o mixteca.

Lo que sí se sabe de los cuicuatecos es que los que se establecieron a orillas del río Cuicatlán fueron invadidos por gente de Almaloya. No obstante, consiguieron liberarse de ellos, eso sí, con ayuda del señorío mixteco de Yanhuitlán, pero no fue una ayuda desinteresada la que les sirvió para librarse de los invasores, tuvieron que pagarles tributo. Los mixtecos fundaron el señorío de Teutila y con ello sometieron a cuicatecos, chinantecos y mazatecos, pero parece que no solo los mixtecos tuvieron injerencia en el territorio cuicateco antes de la llegada de los españoles, también injirieron los zapotecos.

La localización del territorio cuicateco se sitúa en el estado mexicano de Oaxaca, en el noroeste, su área comprende aproximadamente 8.400 Km2, donde se incluyen los municipios de Concepción Papalo, San Juan Tepeuxila, Santa María Tlalixtac, San Pedro Teutila, San Francisco Chapulapa, Santiago Huaclilla, San Juan Bautista Cuicatlan y Santiago Nacaltepec, la mayor parte en el distrito de Cuicatlán y una porción de Nochistlán. La zona que habitan se ubica en la Sierra Madre Oriental, donde se forman las Sierras de Pápalo y Teutila. Con grandes cañadas, ríos caudalosos en tiempo de lluvias y un clima templado en las partes altas, en las bajas tropical. La población cuicateca actual presenta grandes rasgos físicos y culturales mestizados, debido al constante trato con habitantes blancos y negros del lugar.

Cuicatlán significa en náhuatl "lugar de encanto" o "lugar de cantores" y su idioma, el Cuicateco, pertenece al grupo otomangue, tronco savizaa de la familia mixteca. El Instituto Lingüístico de Verano, según Nolasco (1972), ha registrado sólo dos variantes dialectales del cuicateco. Según Basauri (1990), el cuicateco es una lengua polisintética, esto es que cuenta con raíces en torno a las cuales se agrupan otras palabras y partículas para matizar el significado. Se podría decir que el cuicateco es una lengua especialmente musical y que, seguramente y en los tiempos de esplendor, los antiguos cuicatecos eran aficionados al canto y poseían una cierta capacidad significativa para este arte. En el antiguo México el canto era una de las artes más socorridas y metafóricamente significa sabiduría, por el canto se transmitía los conocimientos para acordarse de las historias que se aprendían, ya que las culturas originarias eran fundamentalmente audiovisuales, sus códices no eran libros al estilo occidental si no más bien recursos nemotécnicos. La población cuicateca actual en número de habitantes es 18.500, de los cuales 1.300 son monolingües. Sus relaciones con otras etnias vecinas son abiertas y amistosas, con chinantecos, mazatecos y mixtecos, además conviven en la zona con población mestiza. En algunos municipios y poblados incluso viven conjuntamente con otras etnias siendo frecuente la exogamia de grupo, es decir, el matrimonio entre personas de distinta afiliación étnica.

La economía de esta etnia está basada en la agricultura, sus cultivos son principalmente maíz, frijoles y chile, pero también se produce legumbres, calabaza, papas y trigo, aunque a menor escala. El café tiene mucha importancia en la zona serrana, y por el contrario, en las zonas bajas, son la caña de azúcar, el tabaco y el algodón lo que predominan. Tampoco se puede olvidar el apartado frutícola, que es variado, entre los que destacan el aguacate, mango, chicozapote, la naranja, el mamey, el durazno y la nuez.

Aunque en la actualidad las viviendas cuicatecas se asemejan a las de otros grupos indígenas vecinos, y que generalmente emplean el adobe, en la tradicional se utilizan otros materiales. Su planta es rectangular o cuadrada y las paredes de palos situados en forma vertical con espacio entre unos y otros, que se rellenan después de piedras y barro con enjarres en las zonas serranas o de otate (yerbas) en las zonas más cálidas, que permite mayor ventilación. Los techos son a dos aguas y se emplea el zacate, hoja de caña, tejamanil, teja y, en ocasiones, de palma. No disponen de ventanas pero, en cambio, siempre dejan una obertura en el techo que sirve para la ventilación. El suelo es de tierra apisonada.

Los cuicatecos son católicos, aunque conservan parte de sus creencias nativas. Continúan venerando al "Señor del Cerro", llamado Já-iko, y que aseguran tiene su morada en el Cerro Cheve, cercano a Tlalixtac; sus creencias también se vuelcan en las fuerzas de la naturaleza que favorecen las buenas cosechas y perdura la creencia en la existencia de cheneques y duendes, de los que dicen viven en los cerros y cuevas y se alimentan de tepejilotes. Es importante la consideración que tienen sobre los hechiceros y brujos.

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