domingo, 25 de octubre de 2009

Aztecas


El Azteca fue un Imperio que floreció entre el actual territorio de México y parte de Guatemala, en el siglo XIV. Los llamados con este término fueron los habitantes de los territorios que conquistó Hernán Cortés y no sólo corresponden, o correspondían, a los mexicas, erróneamente llamados aztecas. El imperio nació de una triple alianza entre tres estados integrados, Texcoco, Tlacopan y México-Tenochtitlán, aunque hay que tener en cuenta que fueron los mexicas los que encabezaban la confederación y el más expansionista de los tres aliados. Aún así, los mexicas nunca establecieron un dominio directo sobre los pueblos conquistados, era la élite gobernante de la triple alianza la que se apropiaba mediante una imposición tributaria que se fijaba de acuerdo con la producción de los pueblos dominados. Es necesario aclarar que los dominadores nunca impusieron ni su religión ni su lengua, sin embargo, en cuestiones políticas no disfrutaban de independencia, seguían gobernados por grupos locales, solamente en algunos casos establecieron un control militar en puntos estratégicos de sus dominios.

Los métodos escogídos por los mexicas para imponer su dominio fueron diversos, aunque el carácter militar era el más empleado también utilizaron el matrimonio, la unión entre familias representantes de las élites locales para asegurarse la lealtad hacia el poder de México-Tenochtitlan. Pero no todo lo que se propusieron en cuestión de conquistas les salió como pretendían, el dominio en Mesoamérica no fue total, varios estados fueron capaces de resistir el empuje de los aliados aztecas. De todos sus enemigos creados, que sin duda serían muchos, quizás entre los más importantes está el pueblo tarasco, a los que no pudieron derrotar y fueron los causantes de que el Imperio Azteca no continuara su expansión hacia occidente.

La historia de los aztecas cuenta que a partir de fundar Tenochtitlán, la actual ciudad de México, se asentaron en ella hasta la llegada de los conquistadores españoles. Habían salido de Aztlán, un mítico lugar que no se sabe con certeza donde se situaba geográficamente, aunque se supone fuera de los confines mesoamericanos, convencidos por el dios Huitzilopochtli para buscar un nuevo lugar donde asentarse. Hasta llegar al valle de México el camino fue duro y largo, se asentaron en Chapultec pero tal como lo hicieron fueron expulsados, y fue entonces cuando le pidieron al señor de Colhuacán un lugar donde ir, éste les dio Tizapán, un territorio lleno de serpientes venenosas, que lejos de lo que pudiera aparentar no supuso un problema para ellos pues les sirvieron de alimento y se las comieron asadas. Al tiempo de estar asentados en el nuevo territorio le pidieron al señor del pueblo vecino, los culhuas, que les entregara a su hija para casarla con su dios, pero la supuesta boda se convirtió en un sacrificio ritual y cuando lo supo el padre entró en cólera y tuvieron que huir hacia los lagos. Corría el año 1323 cuando de nuevo iniciaban peregrinaje y, al llegar al lago Texcoco, vieron una señal que creyeron divina, vieron a un águila en un nopal devorando a una serpiente, motivo suficiente para fundar en el lugar la ciudad de Tenochtitlán, que significa "donde está el nopal silvestre"

El idioma de los aztecas era el náhuatl, que se generalizó por los dominios conquistados. La escritura mezclaba pictogramas, ideogramas y signos fonéticos, donde queda reflejada su historia, geografía, economía, religión... Algunos de sus códices han llegado hasta nuestros días y entre ellos el conocido como Códice Borbónico y que data de época anterior a los conquistadores españoles. Fue un pueblo guerrero pero también culto, donde la poesía tenía cierta importancia y algunos de sus reyes fueron famosos poetas, como fue el caso de Nezahualcoyotl de Texcoco. La creencia religiosa era amplia, con respecto a los dioses que adoraban que eran numerosos, el dios de la guerra, la diosa de la tierra; el del amor, de las flores, de las relaciones sexuales, de la fertilidad, era uno sólo llamado Xochipilli, y su esposa la diosa Xochiquétzal la protectora de la prostitución. De igual manera cada fenómeno atmosférico era representado por una divinidad y así un número indeterminado de dioses. Otros campos como la medicina o la astronomía tuvieron un gran desarrollo, al igual que en su conocidísima arquitectura, escultura, orfebrería, pintura, plumería. Un pueblo culto pero también estricto y severo en cuanto a leyes se refiere.

Su organización política y social apenas tenía grupos sociales intermedios, sólo algunos comerciantes enriquecidos conseguían ascender de estatus intercambiando riquezas por prestigio y ofreciendo alguno de sus esclavos como víctima de sacrificio ritual en las fiestas, aunque no era muy frecuente por el coste que suponía. El poder que tenía el emperador azteca no abarcaba todas las cosas y personas como se pudiera imaginar, ese poder se repartía, junto a él, con los guerreros y los sacerdotes, el grupo social de mayor poder. Según los aztecas, el mundo fue creado y destruido cuatro veces, y a la quinta, los dioses crearon la tierra y la separación del cielo, para después, el dios Quetzalcóatl crear los hombres y a las plantas. Los aztecas contaban su particular creación del mundo de esta manera: "Hicieron luego el fuego, y hecho, hicieron medio sol, el cual, por no ser entero, no relumbraba mucho, si no poco. Luego hicieron a un hombre y a una mujer; al hombre le dijeron Huxumuco y a la mujer Cipactonal. Y mandáronles que labrasen la tierra; y a ella que hilase y tejiese. Y que de ellos nacerían los macehuales, y que no holgasen, si no que siempre trabajasen. Y a ella le dieron los dioses ciertos granos de maíz, para que con ellos curase y usase de adivinanzas y hechicerías, y así lo usan hoy en día de hacer las mujeres."

* Consultar Mexicas







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